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sábado, 23 de octubre de 2010

Pilates para todos

Como instructor del método Pilates, puedo confirmar el importante beneficio que supone la práctica de esta disciplina, muy recomendable para aquellas personas que padecen dolencias de columna o musculares, por su continua corrección postural y fortalecimiento de las zonas más debilitadas, especialmente abdomen y lumbares, principales responsables de la estabilidad postural.

Por supuesto esta actividad física no está vetada a personas con patologías, sino que la filosofía esencial del método es cada vez más influyente en todo tipo de deportes y entrenamientos, siendo muchos los deportistas, bailarines o entrenadores que incorporan sus principios a sus entrenamientos aunque no sigan estrictamente el método. De hecho, Pilates afirmaba que estos principios debían incorporarse a toda nuestra actividad diaria hasta que acabaran convirtiéndose en algo natural e inconsciente.

Aunque hoy en día existen muchos tipos de disciplinas englobadas bajo el término pilates, todas ellas se pueden agrupar en dos grupos fundamentales. Las del primero se realizan con la ayuda de máquinas especialmente diseñadas (Reformer, Trapecio, silla o barril.) y las del segundo se practican en el suelo, sobre una colchoneta, aunque pueden incorporar diversos aparatos (aros, fit-ball, banda elástica, Bosu y casi todos los elementos que pueden emplearse en una clase de fitness). Los principios que rigen ambos son idénticos y la realización de muchos de los ejercicios es muy similar.
¡Anímate y practica Pilates!

El método Pilates

El método Pilates es un sistema de entrenamiento físico y mental creado a principios del siglo XX por el alemán Joseph Hubertus Pilates, basándose en su conocimiento de distintas especialidades como gimnasia, traumatología, ballet y yoga, uniendo el dinamismo y la fuerza muscular con el control mental, la respiración y la relajación.

En sus orígenes fue llamado Contrología (Contrology), pues hace hincapié en el uso de la mente para controlar el cuerpo, pero buscando el equilibrio y conexión entre ambos. El método se centra en el desarrollo de la musculatura interna para mantener el equilibrio corporal y dar estabilidad y firmeza a la columna vertebral, por lo que es muy usado como terapia en rehabilitación, especialmente para prevenir y curar el dolor de espalda.


Los ejercicios se componen de movimientos controlados, coordinados con la respiración, con el fin de crear un cuerpo armónico, coordinado, musculado y flexible. A través de la práctica, la mente va tomando conciencia de las capacidades, limitaciones, fortalezas y debilidades del cuerpo para mejorar el estado físico y mental. Es un deporte muy técnico, donde la correcta ejecución de los distintos elementos que componen cada ejercicio es más importante que el número de repeticiones o series, que no suelen superar las 8 repeticiones por serie.

El powerhouse, traducido en castellano como centro de poder, centro de energía, centro o neutro, fue situado por Pilates en la parte inferior del tronco, como una faja que rodea toda la zona lumbar y abdominal. Hace referencia, fundamental al músculo transverso del abdomen, siendo precisamente la clave de todo el método su fortalecimiento, preparando al cuerpo para moverse libre y equilibradamente, evitando movimientos y compensaciones perjudiciales. Todos los ejercicios del método tienen su base en  esta zona, cuya utilización debe estar siempre presente durante la práctica de los ejercicios.
La respiración tiene un papel fundamental. Los resultados de la buena práctica son muy significativos: mayor capacidad pulmonar y mejor circulación sanguínea son los primeros fines perseguidos, para traducirlos en fuerza, flexibilidad, coordinación mental y buena postura.
Se practica una respiración intercostal. Al inspirar se debe notar como las costillas se separan. La espiración, se realiza coincidiendo con la mayor intensidad del ejercicio o fase concéntrica de la contracción muscular, se cierran primero las costillas y después se hunde el powerhouse, con la sensación de pegar el ombligo a la columna. En los ejercicios isométricos del método se mantiene una respiración profunda y constante.